Mi poesía esta basada en mis vivencias, lecturas poéticas y el lenguaje, es decir en la experiencia. Es una forma de escribir tan antigua como la propia poesía.

“Viva poesía es la vida / si el ojo / con que la ves / bien despierto la observa”, digo en alguno de mis poemas. Creo que poesía y vida son la misma cosa, que van íntimamente unidas, que un poema está en cualquier lugar, ser viviente o inanimado, que la mirada del poeta le da vida poética con las palabras; es decir le da forma, pasando a formar parte de lo poéticamente existente. Siendo más real, en muchos casos, que la propia vida. La memoria, alacena de experiencias, nos mueve e incita a nuevos poemas, que entonces adquieren vida. “La vida del hombre letraherido / es una barca; / tempestad y huracanes la agitan. / El hombre a solas / vive rumiando / palabras, / como un poseso, / para escribir en trance, / ensimismado, absorto / fuera del tiempo y del espacio.

La vida se reproduce a si misma y es inmortal, así ha ocurrido a la primera célula, que se ha dividido, multiplicado, muerto y renacido millones de veces, pero siempre ha permanecido, latente y actuante, porque siempre Eros vence a Thanatos.

Pablo Emilio Llorente