Poemas de la naturaleza

VENDAVAL  DE  FUEGO 

a Paul Celan. 

El bosque todo, tea voraz:

INCENDIO.

"Arden la tarde, la noche y la mañana".

La lumbre de los pinos inflama el aire

con su humo y llamas y los ánimos agita.

Vendaval de fuego:

HOLOCAUSTO:

ONCE HÉROES.

La humareda obscurece la celeste esfera,

tanta muerte aflige a todos los humanos.

ECLÍPSE 

La luna obscura muerde el sol.

El gajo dorado lentamente reduce

su tamaño, y pasa a ser satélite menguante,

que se modifica en anillo de oro,

-la tierra en sombra queda-

para mudar otra vez a Selene creciente,

que en astro rey se tornará de nuevo.

 

Niña, que la luna en tus ojos

no eclipse el sol de tu sonrisa.

OCASO 

Gea en su barca a los vivos acoge,

nuestra polución la envenena,

no admitimos que causamos su ruina.

            Más inestable el clima, su  furor

nos envía tempestad y huracanes,

grandes sequías con secuela de fuegos,

las estaciones alteradas,

calores tórridos, inesperados fríos.

            El sol con su fulgor centelleante,

que el ozono escaso no filtra,

dificulta la vida.

            El desierto avanza en nuestro universo,

la existencia, inerme,

                                    exterminamos,

especies vitalistas agonizan,

la savia retrocede en todo el orbe.

La Tierra inhóspita.

Los humanos en nuestro ocaso nos hundimos.

Nuestra conciencia se estremece.