Tiempo cautivo

Frente al olvido se alza la memoria.

 

I. Madre

 

"Carmentita vapa vetido", dije

al año y medio a mi madre.

Me sorprendió su estampado vestido 

en carmines con unos toques verdes,

igualmente mi voz, 

ante su íntima belleza, bella me pareció.

Desde entonces

me unió a ti, mamá, para siempre,

un pequeño milagro.

II. ESE  NIÑO TÍMIDO QUE  EN  MÍ  VIVE

 

Manolete e "Islero" convocan a la muerte,

plaza de Linares, mito y leyenda.

Canción, copla, bolero y tango

difunde la radio por las ventanas;

Machín, Gardel, Negrete y Caracol

esas voces acunaron mi infancia.

Dice el coplero:"Todo romance es escrito

para solaz y recreo",  alegría,

"de aquel que con su limosna", tristeza;

escuchaba absorto en la radio

ese niño tímido que en mí vive.

III. SIN POESÍA LA VIDA NO MERECE VIVIRSE

 

A los cuatro años descubrí

la poesía

y al poco tiempo devoré

a Espronceda y Fray Luis.

"Los Poetas" en una colección

del año veintisiete,

uno tras otro modelaron mi alma.

Sin Poesía, la vida no merece vivirse.

 

IV. ME RECUERDA MI INFANCIA

 

En mi infancia, Plaza de los Caídos.

"Infantado palacio"en ruinas y con verjas,

logré entrar un día; y unos tonos azules,

rojos, sienas, todo  lo iluminaron

y sentí el hechizo del arte.

Años más tarde, en el patio, escultor

cincel en mano, 

tallando testas de leones.

Seis viejos pinos ceñían la plaza,

pervive uno, me recuerda mi infancia.

V. ACOGIÓME LA PATRIA DE CERVANTES

 

Con once vueltas de anuario en mi vida,

no pasó la gramática a tortazos,

-las maneras de épocas fenecidas-,

en Instituto “Brianda de Mendoza”.

¡Ay "Guerra de las Galias"!,¡ mi Rubicón de César!.

Se jubiló Carretero y las mates

cayeron en picado.

A los trece años 

apareció el dilema.

¡Ciencias!, acepté el suicidio con fuerte

dolor del alma.

 Acogióme la patria de Cervantes.

 

Nota a pie de página:

"La Guerra de las Galias" la escribio en Latín, Julio César y durante muchos años ha sido libro de texto de esta asignatura. César pasó el río Rubicón con su ejército y dijo: "la suerte está echada".

VI. CUARENTA Y CUATRO VELETAS HABÍA EN ALCALÁ (1957)

 

Cuarenta y cuatro veletas había en Alcalá

sobre otras tantas espadañas,cúpulas y torres.

Calle Úrsula y Escritorios cuatro veces al día,

desde la Magistral ruinas a la plaza Cervantes.

Me dejaba envolver por esa arquitectura 

de piedra y ladrillo bellamente ensamblados.

Toledano aparejo. Los Austrias en España.

VII. ¿QUÉ  SERÁ  DE  AMPARITO?  

(Primer amor)

 

Cuando la conocí,

me deslumbró

                           el sol,

y me atravesaron la frente

las flechas de sus ojos y sonrisa

y me prendieron en las redes del estío.

            Era alta y rubia,

la encarnación de la alegría.

            Yo tenía quince años, era tímido

y vivía en la poesía.

            Juntos,

            noches tibias de agosto buscando luciérnagas,

palabras al anochecer confesando mi amor.

Arrobados los dos, un domingo en el cine.

            Llegaron las tormentas de septiembre,

y empezó el nuevo curso.

No hubo otro verano para sellar la dicha.

            Entonces,

perdí a mi amada,

mi corazón se encoge todavía,

su imagen y alegría

en mi recuerdo quedan,

siento una nostalgia infinita

de su sonrisa,

y no he vuelto

                           a ver luciérnagas.

¿Qué será de Amparito?

VIII. ENTONCES LA VIDA, BELLA ME PARECÍA

 

Porque sí, volcamos un tranvía, o tal vez

porque Franco oprimía el corazón del pueblo.

Ciudad Universitaria, Madrid, octubre del sesenta.

Noticia del "FELIPE", y unos ecos de Praga

-reunidos jóvenes del mundo unos años atrás-.

Entonces, otra vez, la vida 

bella me parecía.

 

Nota a pie de página:

FELIPE, frente de liberación popular español.

IX. ESTÁBAMOS A DIETA DE FÚTBOL Y DESFILES

 

Más recuerdos grabados en mi mente:

cupones del aceite, azúcar de estraperlo,

"Regiones devastadas","Auxilio social".

En el césped Ben Barek saltando como un corzo.

Arrancando en la zaga un señor calvo

de tacón goleaba.

En coche de caballos, Isabel y el Duque, 

por las calles de Londres.

Ike y el Caudillo por la Gran Vía 

en un descapotable.

El NoDo por el cine,"el Parte" por la radio.

Cae el último maquis.

Estábamos a dieta de fútbol y desfiles.

X. EN PLENO SIGLO XX VUELTOS AL XIX

 

Cautivos: mi tiempo y el de los españoles.

Franco soñaba eterno "El Movimiento".

En el sesentaidós, con dieciocho años,

en Asturias huelga de los mineros, a diario

coincidíamos en un bar 

con sus representantes.

Reunida la oposición en Munich, lo apodan "contubernio".

Un año después acaban con Grimau.

En Bolivia, el Che de cuerpo presente,

se parecía a Cristo.

La caída de Salvador Allende. 

La cárcel, con un mes para mi hermano.

Atentados a nadie, tampoco a Carrero.

Cinco fusilamientos, 

antes del ansiado final.

En pleno siglo veinte, vueltos al diecinueve.

XI. PUSIMOS EL RELOJ EN HORA CON EL MUNDO

 

Física, Química, Franquismo 

y fábricas fueron royendo mi alma.

No viviendo en Democracia y tampoco 

en las Letras,

me sumergí por mucho tiempo 

en vino de la tierra.

Años grises los de mi juventud, 

para nadie los quiero.

Tardó en llegar la Aurora,

un tiempo acelerado

que liberó mi vida y la de este país.

En aquel otoño brotó la primavera.

¡Pusimos el reloj en hora con el mundo!.