Vivir Alcalá de Henares

VÍA  COMPLUTENSE

Ánades que vuelan en uve

después abrevarán en el Henares,

de este río una cigüeña bebe.

Miguel de Cervantes se inspira,

pluma de ganso en mano,

en el crotorar de estas aves.

 

En el paseo,

un hombre pensativo intuye

como Alcalá y  el Foro se saludan

entre sus puertas neoclásicas.

De la hierba se alzan

esferas doradas y verdes

concéntricas:

hipnótico ojo de pavo real

que atrae tu pupila.

Abriendo el muro

y en manos de una joven,

el pájaro de luz,

desatando un nudo gordiano

hecho de piedra.

Suspendido en el aire,

un galeón de bronce

al tiempo desafía,

en él conversan Colón e Isabel.

Cerca está el obelisco 

que el arcano de la vida contiene,

de él bebió el arcipreste de Hita.

Frente al seto una moza

apoyada en la reja de un balcón, 

sueña perros que al miedo ladran.

Manuel Azaña no se asusta

ante los ladridos de sus perseguidores.

Vecina a la torre una chica,

radio de rueda de la vida,

hace girar el mundo.

En el éter, colgados,

azules paralelepípedos 

y en el Azul la estrella,

cayó de alli

la universidad Cisneriana.

El escultor,

artista consumado,

talla una flecha en roca

que al infinito apunta;

en el viento se mece

un brillante navío.

 

El paseante,

atento a los susurros del crepúsculo,

oye la música callada

de la piedra y el bronce,

la roca y el acero,

y sigue paseando.

CUARENTA Y CUATRO VELETAS HABÍA EN ALCALÁ

(1957)

Cuarenta y cuatro veletas había en Alcalá

sobre otras tantas espadañas,cúpulas y torres.

Calle Úrsula y Escritorios cuatro veces al día,

desde la Magistral ruinas a la plaza Cervantes.

Me dejaba envolver por esa arquitectura 

de piedra y ladrillo bellamente ensamblados.

Toledano aparejo. Los Austrias en España.

EL  JARDÍN

(Huerto ameno)

Huerto ameno, placer de la mirada,

jardín interior, abierto de día,

espacio de la plática, cenador íntimo.

Encorvado pino que araña el cénit,

palmera: sombrilla gigante del oasis,

ciprés: llama verde siempre encendida,

cedro, que en su cima anida la cigüeña,

laurel, olivo, hiedra, el murmullo,

de la fuente susurrando paz. Mirlo

de vibrante canto; el gorrión

que pía en mi mañana, en la ciudad 

de colegios, urbanistas y bardos.

LA CIUDAD RENOVADA (2006)

Otra vez vine a Alcalá

buscando el brillo del navío de su libertad

y  la belleza, simetría,

y el acorde sereno de sus calles y casas.

Por la mañana un hormigueo

de personas que al centro acuden

a resolver sus cuitas.

En la Calle Mayor.

paseos por la tarde.

Una ciudad abierta,

con Universidad antigua y renovada,

de industria henchida.

Un micromundo que recibe

acogedor a hombres llegados

de todas las patrias del orbe.

 

Una nube se alza del suelo 

cambiando de forma en el aire,

son tordos que ingrávidos vuelan,

Alcalá,

armonía en ladrillo y piedra.